martes, 24 de febrero de 2009

El poder curativo de la música


Una violinista interpreta piezas clásicas y villancicos en el hospital, dentro de la programación navideña, para animar a los enfermos

23.12.08 - M. J. PEDROSA| EL EJIDO


La música de un solo violín sirvió ayer para transportar al Hospital de Poniente la alegría de la Navidad. Casi al ritmo del compás, los enfermos del centro hospitalario y los familiares que les acompañaban fueron dejando sus habitaciones y saliendo al pasillo, donde una violinista interpretaba piezas clásicas y villancicos.
De esta forma, se conseguía uno de los objetivos de esta actividad: «Que los enfermos se olviden de que están en el hospital». Así lo explica María Trinidad Pérez García, violinista que por segundo año consecutivo toca dentro de la programación navideña del centro de Poniente.
Y es que los beneficios de la música en las pesonas enfermas son más que numerosos, ya que «les ayuda a relajarse y les cambia su estado anímico, por lo que se favorece su recuperación», comenta la violinista. De hecho, a menudo, se utilizan técnicas de musicoterapia en los preoperatorios, es decir, antes de la operación, con el objetivo de «disminuir la ansiedad del paciente».

Embarazadas
También se han realizado diversos estudios con mujeres embarazadas y recién nacidos, ya que está comprobado que la música favorece el desarrollo del niño. De la misma forma, las terapias musicales se utilizan con niños autistas y con aquellos que tienen síndrome de down, con el principal objetivo de «mejorar sus deficiencias psicomotrices». Además, la musicoterapia se ha usado en grandes empresas para crear un mejor ambiente laboral.
Volviendo a los enfermos, Pérez señala también que a través de la música «son capaces de dejar a un lado el estrés y olvidarse de su situación, no recordando por unos instantes donde se encuentran y echando a volar su imaginación, de la misma forma que lo hacen cuando leen un libro».
Así pues, con la idea de animar a las personas que se encuentran hospitalizadas, la violinista recorrió todas las plantas del Hospital de Poniente. De hecho, en cada una de ellas la participación «fue extraordinaria», según comentó. Y es que, una vez superada la timidez del principio, los enfermos, familiares y personal del centro se animaron hasta el punto de que llegaron a cantar algún que otro villancico. «El caso más destacado ha sido el de un niño, de unos nueve años, que nos ha seguido por todas las plantas y, al final, se ha lanzado a cantar 'Adeste fideles' en latín», cuenta Pérez.
La violinista también recuerda con cariño cuando el año pasado una madre de un niño que estaba hospitalizado en Urgencias le pidió que tocara. «Fue muy emocionante porque pude ver hasta qué punto le cambió la cara al niño. Se puso super contento, a pesar de que estaba grave», comenta. Para la músico resultó también «muy gratificante» el paso por Pediatría, ya que «animar a los niños enfermos que están en el hospital es siempre muy satisfactorio». Igualmente, Pérez indica que «es sorprendente como las personas que están en el centro estos días te agradecen que toques para ellos, que rompas su monotonía».

Fuente:www.ideal.es